En Colombia y el mundo entero, esa deformidad “intelectual” llamada feminismo está ganando mucho terreno dentro de las filas de mujeres explotadas; sin embargo, es necesario ir desmontando poco a poco su incapacidad teórica y práctica gracias a lo rotundamente opuesta que es tanto a los intereses de la clase obrera como a la única teoría revolucionaria existente: marxismo.
Una de esas tantas propuestas que andan jalonando desde hace varios años “nuestras amigas” pequeñoburguesas, es el pago de salarios para las amas de casa (Ley de la



